WISTERIA
SINOPSIS
Edgar mantiene un vínculo frustrado con Wisteria, una planta a la que cuida en su hogar como si fuera su pareja. Para alimentarla, transporta cubos de agua hasta la puerta de su dormitorio, desde donde ella extiende sus raíces para nutrirse.
Wisteria crece sin cesar, y son cada vez menos las estancias que no han cedido a su dominio, aunque su forma corpórea nunca sale de su dormitorio, entablando una fría distancia entre ambos.
Ella busca la luz, pero se encuentra encerrada en la oscuridad. Sin advertir esta desgracia, Edgar persiste en mantener el vínculo sin recibir mucho a cambio, y generando un trauma al no ser correspondido.
La relación se verá afectada por el irreprimible impulso de Edgar de engañarla con otras flores, deseo que lo arranca de su hogar para sumergirlo en los más recónditos suburbios, las floristerías, espacios clandestinos donde, al verse imposibilitado por llevarse las flores y ser descubierto, ejerce de voyeur tomando fotografías que colecciona en el sótano de su edificio, el escondite donde engaña a su amada.
La culpabilidad lo entrega a largas horas de penitencia, ocultando un cuerpo de mártir con numerosas cicatrices autoinfligidas.
El temor de que su secreto salga a la luz le hará enloquecer pues en el fondo ama a Wisteria, pero en su delirio concibe la idea de elaborar un veneno casero. Para evitar cualquier sospecha, lo prepara en su escondite, sin decidirse nunca a emplearlo.
Una noche llueve de forma incesante y al amanecer Wisteria adquiere su máximo vigor. Se muestra al fin ante Edgar en su forma corpórea, pero la planta ha crecido en su vida hasta alcanzar un estado de ubicuidad y no tarda en descubrir su secreto. Edgar se ve gravemente afectado por su conciencia y se arranca los ojos como penitencia. Es entonces cuando se nos revela que el veneno no era para Wisteria, sino para poner fin a su propio sufrimiento, pero fracasa en el intento de suicidarse.
Edgar se destierra cediendo su hogar a la naturaleza, que ha crecido a su alrededor indiferente a su conflicto.
Descubrimos como espectadores que hemos presenciado una realidad ilusoria desde la mente de un loco. En la realidad, Edgar vive como un mendigo en el escondite donde engañaba a Wisteria. Su trauma, en forma de pesadilla, le persigue en un ciclo perpetuo, en un delirio que toma la experiencia vivida distorsionada por la locura del presente.



























































